26.8.07

Adivinanza

Que nace de la unión del Tío Sam y la dueña de una fábrica de galletitas?


Respuesta: American Express

15.3.07

Bocadito de amor

La Real Academia Española, define el término “bocadito” como pastel pequeño con nata montada o crema. Sin embargo otras fuentes semánticas menos formales, sostienen que el origen del vocablo, proviene de la expresión “bocadit da amour”.
La expresión mencionada, se le adjudica a Jaques de Bouger, reconocido personaje vinculado a la nobleza francesa, en tiempos de Luis XIV.
Cuenta la historia que el tal Bouger era un empedernido don Juan, que destacaba por sus cualidades amatorias y por poseer una curiosa costumbre. Durante sus agitados encuentros íntimos, solía aplicar pequeños mordiscos sobre la anatomía de sus eventuales acompañantes argumentando que, de ese modo, tomaba un “bocadit da amour” de ellas.
Fue así que en reunión de mujeres de aquellos tiempos, se transformó en moda exhibir con pudoroso orgullo, los rastros cutáneos de haber entregado un bocado de amor a Bouger.
Sin embargo, el final de este olvidado personaje fue trágico.
En una de sus sesiones amatorias, víctima de un arrebato de pasión, hincó por demás su dentadura, en el seno izquierdo de madame Veronic de Saller -que para desgracia del tenorio- resultó ser prima segunda del mismísimo Rey de Francia.
La dama en cuestión –valga la expresión- puso el pecho al acontecimiento y denunció a Bouger que, por influencia de la familia real, fue juzgado y condenado en abril de 1661, y como castigo el médico real le extrajo todos sus dientes.
Seguramente, no fue el primero ni será el último hombre, que pierda algo por un momento de pasión con una mujer.
Jaques de Bouger, murió años mas tarde en un suburbio parisino, atragantado con puré Chef.

1.11.06

Hacer la “cacota” está de moda?

Es significativa, la gran variedad de laxantes que ofrece el mercado farmacéutico en la actualidad.
Pero lo que mas llama la atención, es la cantidad de publicidades televisivas, radiales y gráficas que promocionan estos productos.
Los hay en gotas, cápsulas, perlas, comprimidos, goma de mascar, té y caramelos. Todo ello sin olvidar, la vergonzosa y bizarra enema.
Uno para cada hombre y cada mujer, -según algunas promociones- como si los rasgos de la personalidad se vincularan íntimamente con las características intestinales.
Muchas veces me pregunto si es simplemente una moda o definitivamente somos una sociedad excretora.
Los analistas, según la ideología a la que adhieran, sostienen que la liberación intestinal colectiva, tuvo sus orígenes en la década del noventa, con aquel ex presidente riojano, que dejó al país sumido en índices de pobreza y desocupación sin precedentes. Otros en cambio, afirman que la frase original fue el célebre “la casa está en orden”.
Los revisionistas por su parte, encuentran la génesis evacuativa en el acuerdo Roca – Runciman.
En fin, que pensaría el Dr. Freud de una sociedad en la cuál una de las principales temáticas publicitarias son los laxantes?

31.10.06

Crítica y reivindicación del puntín.

Quienes entendemos el fútbol como una forma de arte que se manifiesta a través de un virtuoso contacto hombre-pelota, sentimos un inexorable rechazo por esa rústica especie de jugador que, mirando obsesivamente el balón, con la insuficiente premisa que el objeto único del juego es el arco rival, arremete en reiteradas oportunidades contra la esfera y la golpea violentamente con la punta del botín; en un fallido intento de dejar atrás, sus fantasmas de goleador frustrado.
Esta acción, se envilece aun más cuando el autor levanta su cabeza –por primera vez en el proceso- para seguir la trayectoria de la pelota con soberbia mirada, como si fuera posible tener algún grado de certeza del alocado bólido, que en raras oportunidades ingresa al arco.
En realidad todos sabemos que, poco se puede esperar de este vergonzoso procedimiento protagonizado por un dedo gordo, que se vale de la involuntaria complicidad de la tensa puntera del botín.
Para regocijo de nuestras almas, hay otra clase de jugadores.
Son aquellos que con un solo movimiento de cintura, hacen que los rivales vayan a buscarlo a un lugar a donde nunca irá; son los que tiran un “caño” tan impecable, que el balón ni siquiera roza los tobillos del contrario; son los que “pican” la pelota con la precisión necesaria, como para que los desesperados manotazos de un arquero adelantado no la alcancen.
Pero hay circunstancias, en que estos virtuosos utilizan el puntín.
Son algunas oportunidades, en que ya dentro del área, quedaron desparramados un par de defensores y enfrentan al arquero.
Esos casos, en que el abatimiento del rival es tal, que su última esperanza consiste en que un exceso de lujo malogre lo inevitable.
Justo en ese instante, el habilidoso aplica el puntín; y de este modo sorprende, congela, fulmina. Transforma la torpeza en virtud y la pelota va adentro del arco, a descansar por unos instantes de tanto gozo.
Valga esta modesta reivindicación del puntín, oscuro recurso que en pies de los artistas, puede transformarse en sorpresa.

6.10.06

El Estudio

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Ahí pasamos unas cuantas horas del día, no siempre es fácil lograr que todos los deseos de nuestros clientes, encuadren en el marco de la ley.